Cómo viajar a Zurich sin dejar tus ahorros

Sabíamos que Zurich era caro. Antes de viajar a una ciudad nueva nos gusta investigar, agarrar mapas y leer comentarios que hacen viajeros en grupos de Facebook, como Europa por la Nuestra, Europa allá Vamos, etc… Todos coincidían en lo caro que les había parecido la ciudad suiza. A pesar de toda la info que juntamos dudábamos que fuera tan así, pensábamos que exageraban. Habíamos estado en Tokio, Singapur y Nueva York, tres de las ciudades más caras del mundo para viajar con nuestros cada vez más devaluados pesos argentinos. Así y todo salimos airosos y encontramos la manera de hacer todo y buscarle la vuelta para no irnos del presupuesto.

Este no fue el caso de Zurich! Acá todo es caro, pero con información pudimos planificar un viaje inteligente para no gastar más de la cuenta ya que nos quedaban tres meses de viaje. Un dato: los suizos tienen el Big Mac más caro del planeta a 6,50 francos suizos que equivalen a 6,63 dólares!

Hey hey! No todo es plata en la vida, Zurich es una ciudad hermosa con un centro histórico de cuento, paisajes y vistas panorámicas imperdibles. Ya habiendo recorrido y al haber sufrido sudoración fría y arritmia cardíaca al ver los precios, les dejamos consejos para que disfruten a full. Como dice el dicho, «el que convierte, no se divierte»!

Ahorrar con la Zurich Card

Durante mucho tiempo miramos con desconfianza las tarjetas de las ciudades, hasta que nos dimos cuenta de que muchas tienen beneficios y descuentos. En el caso de Zurich la tarjeta salvó nuestro presupuesto. Tomá índice Big Mac!!

Los costos a noviembre 2020 son:

  • Zurich Card 24 hs: 26 euros
  • Zurich Card 72hs: 49 euros.

Nosotros elegimos la Zurich Card. Gastar 49 euros puede parecer mucho, de hecho lo es, pero teniendo en cuenta el costo tan alto del transporte, la comida y las entradas a los museos o excursiones, en realidad terminamos ahorrando dinero.

Los principales beneficios de la tarjeta son:

Transporte público para moverse por Zurich

La principal ventaja de la Zurich Card es que nos da la posibilidad de hacer viajes ilimitados en el transporte público, ya sea en tren, bus, tranvías y funiculares.

Para darles una idea, el ticket individual simple de transporte cuesta entre 2,50 y 4,11 euros dependiendo de la zona. Por ejemplo, como ya se darán una idea, el alojamiento es bastante caro, por lo que encontramos un hotel a precios más «razonables» en la zona 154 de Zurich, es decir, un poco alejados del centro. Por lo tanto, para ir desde el hotel hasta el centro tendríamos que haber pagado 8,22 euros. Si sumamos el costo de la vuelta, solo en transporte hotel-centro-hotel se nos irían 16,44 euros. Si este trayecto lo hacemos por tres días, en total hubieramos 49,32 euros en solo este tramo! Una locura si pensamos que en un día no hacemos solo dos viajes en transporte público. Es más, teniendo la tarjeta podemos tener más libertad para poder alejarnos un poco del casco antiguo.

Por ejemplo, Zurich tiene varios funiculares para subir a colinas con vistas panorámicas espectaculares. Nosotros viajamos en diciembre de 2019, pre-covid, y si bien tuvimos suerte con el clima, lloviznó bastante y el cielo estaba siempre cubierto. Es por esto tomamos más transporte público de lo normal. Uno de los casos fue cuando quisimos ir a subir hasta el Rigiblick Viewpoint y elegimos tomar el funicular en Germaniastrasse. Las vistas son increíbles y el barrio una paquetería. Imperdible.

Para tomar el transporte público, hay que validar el pase la primera vez que lo usan. Así, desde que se valida, la Zurich Card será valida por 24 o 72 hs.

Paseo por el Lago Zurich

La Zurich Card incluye un viaje de una hora y media por el Lago Zurich. Si está incluído, lo hacemos! Esa es la regla de oro para exprimir el pase de la ciudad 🙂

El viaje es corto pero es suficiente, vale la pena para relajarse, mirar los alpes nevados de fondo y sacar hermosas fotos o simplemente observar.

Si lo quieren hacer por su cuenta, sin la Zurich Card, el ticket sale 14 euros por persona. Les recomendamos que averigüen en la oficina de turismo los horarios de salida del barco y que vayan con anticipación! Nosotros fuimos muy justos y pasamos de milagro, los chicos que estaban atrás nuestro no pudieron subir.

Walking tour por el centro histórico de Zurich

La oficina de turismo en la estación central de trenes de Zurich es el meeting point de los walking tour para todos los que tienen la Zurich Card. El tour hay que reservarlo en la oficina y con la tarjeta tenemos un 50% de descuento.

El tour sale de la Estación Central de Zurich y ofrece una visión fascinante de la colorida historia de la ciudad. Lo primero que nos llama la atención es el hall de la estación de tren donde hay un árbol de navidad decorado con 7 mil brillantes de Swarovski.

¿Qué tienen en común Einstein, James Joyce y Wagner? Los tres eran residentes de Zurich. Pero no son solo las grandes mentes las que quedan cautivadas por esta ciudad junto al lago con su casco antiguo bien conservado; personas de todo el mundo siempre han acudido en masa a la próspera metrópolis.

En una caminata de dos horas por el casco antiguo descubrimos pistas sobre el pasado de la ciudad en sus callejones escondidos y pintorescas plazas. Cuáles son los secretos de Bahnhofstrasse y qué es un «eje de procesión». También, visitamos una iglesia con un minutero que salta un récord de medio metro cada minuto.

Este popular recorrido está lleno de numerosas anécdotas asombrosas y divertidas y tiene mucho que ofrecer tanto a los visitantes como a los lugareños.

Lo recomendamos mucho para saber todos los detalles de la ciudad, el costo de vida, cuestiones sociales, como por ejemplo el déficit ocupacional que hace que haya colas larguísimas cuando un departemento se publica en alquiler (¿quién diría?), las fuentes y todo sobre el reloj en la iglesia de San Pedro, el más grande de toda Europa (y sí, los suizos no solo se especializan en finanzas). La guía también los va a llevar a Lindenhof Hill, con vistas imperdibles del casco antiguo y el lago y hasta la casa de Lenin.

Entrada gratuita y descuentos en museos

Cuando estamos turisteando en una ciudad nueva, no hay actividad más turística que ir a uno o dos museos. Si a esto le sumamos que la entrada es gratis por tener la Zurich Card, mejor! Por ejemplo, si el día está lindo, pueden visitar el Jardín Botánico; si no está tan lindo pueden ir al Museo de las Finanzas Suizas para aprender sobre la principal actividad económica del país o al Museo Beyer Zurich Clock and Watch Museum que alberga una colección de relojes e instrumentos para medir el tiempo que se usaban en el año 1400 AC. La entrada de estos museos y muchos otros más, es gratis. De hecho, la mayoría son gratis pero hay otros con descuentos de hasta el 50%.

Museo de la FIFA

En nuestro caso, elegimos ir al museo de la FIFA. La entrada sale 23 euros pero con la Zurich Card nos hicieron un descuento del 30%. La verdad es que lo dudamos, si bien teníamos el descuento, el caprichito nos iba a salir 32 euros. Pero estábamos ahí, sabíamos que era poco probable que volviéramos a Zurich (ahora con la realidad del Covid-19 es más lejano todavía!) así que dijimos «ya fue, para todo lo demás existe Mastercard» y le dimos la tarjeta de crédito a la cajera políglota del museo.

Ya en el museo, nos dimos cuenta de que fueron los 32 euros mejor gastados del viaje a Zurich y por qué no de todo el viaje. El museo es una experiencia interactiva con videos y juegos combinados con reliquias de los mayores ídolos de la historia del futbol y los mundiales. No queremos spoilear pero cerca del final del recorrido hay una proyección en video de 180 grados que les va a poner la piel de gallina, sobre todo cuando aparece el Diegote papáaaaaa. Al final del recorrido hay juegos para divertirse pateando un poco la pelota y volver a sentirse un nene en un potrero. Obviamente, la estrella es la famosísima copa del mundo original que está en un cubo blindado y monitoreado por docenas de cámaras. Una perla con una entrada por encima de la media pero que vale la pena totalmente, la van a pasar muy bien.

Aquí se exponen y preservan importantes objetos, documentos y fotografías del fútbol internacional, mostrando la evolución desde sus orígenes hasta hoy, en más de 1000 objetos.

Uno de los aspectos más originales e inesperados del Museo, es el espacio dedicado al fútbol femenino, llamado “Héroes”. Esta colección de historias, relatos y recuerdos muestra momentos clave del fútbol femenino desde sus orígenes hasta la Copa Mundial 2019.

Descuentos en restaurantes

Este es el punto más flojo de la Zurich Card. Si bien en la página dice que tiene descuentos en varios restaurantes, en realidad lo que ofrecen son «sorpresas», una bebida o un postre de regalo… Además de por sí son lugares caros por lo que no hicimos uso de este «beneficio».

Como en el hotel teníamos cocina compartida, decidimos ir al super el primer día y hacer una compra para tener cubiertos los desayunos y las cenas de los tres días en Zurich.

Zurich es la ciudad más cara del mundo donde almorzar afuera puede costar 20 dólares por persona y un café sale 4 dólares. El alojamiento no se queda atrás, por suerte conseguimos una habitación con baño y cocina compartida a un precio razonable que sale el doble de lo que cuesta hospedarse en Roma o Berlín, por ejemplo.

La primera noche tratando de dejar listo el desayuno para los tres días fuimos a un supermercado que queda a unas 8 cuadras del departamento y compramos jamón, queso, pan lactal, dos postres de chocolate y mantequitas. Al otro día desayunamos perfecto, guardamos lo que había quedado en la heladera y fuimos a recorrer la ciudad.

Después de caminar más de 6 horas por Zurich llegamos al departamento donde íbamos a estar dos noches más. Cansados por tremenda caminata fuimos hasta la cocina compartida y al adentrarnos en la heladera nos dimos cuenta que el estante destinado a nuestra habitación, la 302, estaba vacío. Nos habían robado en Suiza! Nuestras ilusiones de encontrar una nación modelo se derrumbaban como el desayuno del día siguiente.

Fue en ese momento en el que Ale salió como una locomotora para ir a reclamar el hurto. Yo me quedé atónito ante la velocidad de la reacción mientras seguía contemplando el estante vacío como alguien que llega un minuto tarde al andén y pierde el tren.

Ale sin abrigarse -estaba fresco- corrió las dos cuadras que separaban al departamento de la recepción que estaba en otro edificio más top. Allí encaró al recepcionista, el tipo le dijo que ya había pasado algo parecido y le pregunto de cuánto había sido lo robado. Ale le dijo que no sabía, hizo una cuenta en el aire y le dijo 10 francos suizos, algo razonable para lo que habíamos gastado. A todo esto ya le había dicho que veníamos de Sudamérica donde nuestra moneda perdía valor a cada segundo y que lo robado para nosotros era un montón, que Zurich era la ciudad más cara del mundo y ni hablar del mal momento vivido.

El recepcionista primero dijo que no tenían manera de controlar lo que había pasado y después de ponerse en nuestro lugar, pidió disculpas y resarció el mal momento con los 10 francos suizos que se habían esfumado del estante de la heladera.

Ya conforme con la respuesta suiza y cuando Ale se disponía a regresar al lugar del hurto, el empleado le dijo que además del resarcimiento económico nos daba un departamento mucho mejor con baño y cocina privada.

Así es como esa noche, después del mal trago nos mudamos a un lugar mucho mejor equipado y más confortable. Todo muy rápido porque cerraba el supermercado y teníamos que comprar jamón, queso, dos postres de chocolate y pan. Nos cagaron las mantequitas pero se hizo justicia y nos fuimos a dormir tranquilos.

El departamento lo pueden encontrar en Booking como Residence Appartments. Se los recomendamos, las tarifas son bastante razonables teniendo en cuenta el nivel de precios de Zurich y está a 10 minutos en tranvía de la estación central de Zurich.